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Cómo debe ser la visita perfecta al recién nacido en el hospital

11/10/2019

El nacimiento de un bebé es un momento precioso y muy emotivo. Pero también lleno de cansancio y emociones y sentimientos diversos en los padres, sobretodo la madre. 

Sin dejar de lado al recién nacido, que ha realizado el mayor esfuerzo de su vida y está exhausto. 

Es por esta y otras razones la que visita al hospital, aunque a uno le haga tremenda ilusión, debe de ser corta y muy respetuosa, puesto que es un momento de extrema felicidad pero asimismo de cambio de vida radical que los padres tienen que digerir.

Por lo tanto la perfecta visita al hospital debería cumplir los siguientes requisitos:

  • Hay que lavarse las manos antes de entrar y en la habitación ponerse el antiséptico de manos. No importa que no se tenga la intención de tocar al bebé, de echo nunca hay que tocar a un recién nacido, y mucho menos en la cara o la cabeza ni en las manos. Pero es importante que la habitación se mantenga lo más limpia posible de gérmenes.
  • Tampoco hay que haber fumado antes de entrar al hospital. El olor del tabaco puede molestar a la madre y seguro que molestará al bebé.
  • No durar más de 30 minutos. Probablemente se reciba bastante gente en el hospital, así que las visitas deben ser cortas para dejar paso a los nuevos familiares o amigos y que la habitación no se colapse de gente.  Claro que también puede pasar que el visitante sea el amigo íntimo de la pareja y los nuevos papis deseen que esa persona esté allí más rato para que el padre pueda salir a tomar el aire o ayudar de alguna manera. Cada uno sabe el grado de confianza que se tiene con los padres y todo el que vaya se puede ofrecer a ayudar o colaborar, pero sólo los más allegados y con quien se tiene más confianza se aceptará la proposición y se “abusará” (siempre en el mejor de los casos) de ellos para hacer algún que otro favor.
  • Se debe silenciar el móvil para que los posibles sonidos no molesten al recién nacido, ya que los bebés recién nacidos son tremendamente asustadizos, cualquier ruido les sobresalta. Hay que entender que todo es nuevo para ellos puesto que en la barriga de su madre los ruidos eran muy diferentes.
  • Si entra un doctor/a o enfermero/a se debe salir inmediatamente de la habitación. Es una falta de respeto enorme quedarse a observar o escuchar lo que la doctora tiene que decir o lo que la enfermera va a hacerle a la madre o al bebé.
  • No se deben hacer comentarios sobre la mala cara de la madre o incluso del padre. Es normal que no se esté guapísima y estupenda, ha tenido un bebé hace pocas horas, está cansada y la vida le ha cambiado por completo, es obvio que no tiene que estar maquillada y perfecta esperando a que las visitas elogien su bello aspecto. Tiene cosas más importantes de qué preocuparse, pero aún y así, no se tiene que decir nunca nada negativo de la madre.
  • Tampoco hay que juzgar el tipo de alimentación que la madre ha decidido dar a su bebé. Ni mucho menos hacer comparaciones, ya que siempre son odiosas.
  • No se deben sacar fotos a la madre o al bebé sin su consentimiento. Y mucho menos subirlas a cualquier red social. También hay que tener en cuenta que la vista del bebé es muy delicada y si se hacen fotos hay que quitar el flash, sino se puede dañar la visión del recién nacido.
  • Los únicos que cogen al bebé son su madre y su padre, en este orden. Nadie más. A no ser que la madre ofrezca al visitante coger al bebé no está bien insistir en cogerle en brazos, a pesar que se tenga gran confianza con la pareja. 
  • Llevar un detalle a la madre se agradece sobremanera, es un detallazo que no hace prácticamente nadie y que se agradece mucho. Ya sea una caja de bombones o fruta o una cesta con geles de baño de olor. Es un recuerdo que permanecerá en la memoria de los padres por muchos años. 
  • Un regalito útil al bebé también es de agradecer, como un pijama o un par de bodies. Nunca vienen mal y si los padres en ese momento no lo saben apreciar al 100% al cabo de 2/3 semanas se acordarán de ese regalo de hospital inesperado. 
  • No se tiene que ir a conocer al bebé si se está enfermo, por mucho que duela no poder ir. Si se está enfermo o se cree que se puede estar es mejor aplazar la visita, los padres entenderán y agradecerán que no vaya la persona enferma. Importante, un constipado también es estar enfermo!

Un parto es un momento precioso y lleno de luz, pero el postparto es algo más engorroso, y hay que respetar los tiempos y decisiones de cada persona.

Esperamos que estas pautas sean de provecho a quien vaya a hacer una inminente visita a un bebé recién nacido.

Cómo debe ser la visita perfecta al recién nacido en el hospital

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